

José Juan Conejo Pichardo
20 feb 2026
Análisis Político
En un contexto donde la desconfianza ciudadana hacia la política crece y la producción normativa suele quedar atrapada entre la improvisación y la simulación, la profesionalización de quienes buscan incidir en la creación de normas se vuelve un factor estratégico para transformar la realidad pública. Talleres de Derecho Parlamentario y Técnica Legislativa, como el que inició el martes 17 de febrero de 2026 en modalidad on line, están demostrando que la legislación que le urge al Congreso no se construye desde la ocurrencia, sino desde la técnica, el método y la formación especializada.
Desde mi ejercicio periodístico y mi trabajo como dirigente social en dos organizaciones civiles y consultor, he constatado que formar para legislar mejor no es un eslogan: es una necesidad estructural. No basta con tener buenas intenciones o causas legítimas; para incidir en la agenda pública se requiere comprender la arquitectura del Poder Legislativo, dominar la técnica para formular iniciativas viables, aplicar metodologías actualizadas para construir normas jurídicas y sostener propuestas con argumentación sólida ante legisladores y comisiones. El tránsito de la causa a la ley exige especialización.
La especialización que separa la intención del impacto
En el ámbito de las ONG’s y liderazgos sociales, la presencia de abogados en los equipos jurídicos no garantiza por sí misma una incidencia efectiva. La técnica legislativa es una especialidad que demanda actualización permanente, experiencia práctica y conocimiento del proceso parlamentario real. Este tipo de formación profesional enseña a convertir diagnósticos sociales en propuestas normativas técnicamente sólidas, a construir dictámenes, a diseñar protocolos y a ejecutar un cabildeo estratégico que eleve las probabilidades de que una iniciativa avance en la arena institucional. En términos claros: menos simulaciones, mejores leyes.
La experiencia local muestra que la capacitación técnica sostenida eleva la tasa de éxito de las propuestas impulsadas desde la sociedad civil. Procesos de fortalecimiento organizacional en ONG’s como Uka Nuiwame y Civicus Morelos evidencian que la formación especializada mejora la calidad del diálogo con autoridades, reduce la improvisación y profesionaliza la incidencia en políticas públicas.
Un ponente con perfil integral: teoría, práctica y campo
El taller es impartido por un gran ponente Julio Mora Vargas, abogado con una trayectoria académica y profesional que integra licenciatura en Derecho, maestrías en Ciencias Penales y Justicia Penal, doctorado en Derecho y formación en técnica legislativa. Su perfil como litigante, docente de licenciatura y posgrado, asesor legislativo, consultor, capacitador y conferencista permite traducir la teoría normativa en herramientas operativas para el campo político-jurídico. Apostar por perfiles así es apostar por formar para legislar mejor y elevar el estándar de la producción normativa.
Liderazgos sociales que apuestan por la profesionalización
La pertinencia del taller se confirma en la participación de liderazgos sociales como Ana María Villalpando Hoyo y José Juan Conejo Pichardo, quienes coincidimos en que este tipo de formación abre una ruta concreta para incidir en políticas públicas y para construir propuestas con impacto tangible en beneficio de la sociedad. La lectura compartida es clara: pasar de la causa a la ley requiere método, técnica y estrategia.
Un activo estratégico para precandidaturas legislativas
Para quienes buscan competir por espacios de representación, estas capacitaciones ofrecen una ventaja diferencial: diseñar agendas legislativas viables antes de llegar al cargo. La formación en técnica legislativa permite construir plataformas con sustento jurídico, prever rutas de aprobación, anticipar objeciones técnicas y articular alianzas con mayor eficacia. En un entorno de alta competencia política, la preparación técnica se convierte en capital político: la legislación que le urge al Congreso no nace de discursos, sino de procesos formativos serios.
Profesionalizar la incidencia para recuperar credibilidad
La proliferación de iniciativas mediáticas sin viabilidad jurídica ha erosionado la credibilidad del proceso legislativo ante la ciudadanía. Frente a ello, los talleres de Derecho Parlamentario y Técnica Legislativa apuntan a una corrección de rumbo: elevar el estándar de las propuestas, fortalecer la calidad normativa y profesionalizar el cabildeo. La consigna que emerge de este esfuerzo formativo es contundente: menos simulaciones, mejores leyes.
En tiempos donde la política enfrenta un déficit de confianza, la formación especializada no es un lujo académico, sino una infraestructura crítica para la gobernanza democrática. Capacitar a ONG’s, liderazgos sociales, equipos jurídicos y precandidaturas en técnica legislativa es invertir en mejores leyes, procesos más transparentes y políticas públicas con mayor probabilidad de transformar la realidad social.

