

Luz Aguilar N
5 feb 2026
Derechos Humanos
En Cuernavaca y otros municipios en Morelos, el problema no es nuevo ni aislado: cobros excesivos por el servicio de grúas, infracciones discrecionales y depósitos vehiculares ( corralones ) convertidos en auténticos mecanismos de presión económica. Lo verdaderamente grave no es solo el abuso en sí, sino la normalización de prácticas arbitrarias, toleradas por la autoridad municipal y ejecutadas por empresas privadas concesionadas que actúan sin controles efectivos, sin transparencia y sin rendición de cuentas.
Frente a este escenario, CIVICUS Morelos ONG de reciente creación, más no la de sus integrantes que cuentan con amplia experiencia en las diversas ramas y materias del derecho y en la participación del activismo ciudadano, ha decidido actuar no desde el escándalo, sino desde el derecho. No desde el grito, sino desde la ley. No desde la improvisación, sino desde los procesos institucionales que existen precisamente para contener los abusos del poder.
Porque cuando el Estado falla en regular, supervisar y corregir, la vía legal no es una opción: es una obligación ética y estratégica.
El abuso administrativo también viola derechos humanos.
Retirar un vehículo de manera arbitraria, imponer multas sin criterios claros o exigir pagos desproporcionados en un corralón no es un “trámite menor”. Para miles de personas en Cuernavaca, el vehículo es su herramienta de trabajo, su medio de subsistencia, su único patrimonio operativo.
Trabajadores, comerciantes, transportistas, repartidores, profesionistas independientes y pequeños empresarios pierden ingresos diarios, contratos, clientes y estabilidad económica por decisiones administrativas mal fundadas, discrecionales o francamente abusivas. En términos jurídicos, esto impacta directamente el derecho al trabajo, a la seguridad jurídica y a la buena administración pública.
La ley es clara: cuando un servicio público es concesionado, el Estado no se deslinda de su responsabilidad. La autoridad sigue obligada a vigilar, regular y sancionar. La omisión también es una forma de violación a derechos humanos.
Orden jurídico vs. caos organizado.
En tiempos donde muchas organizaciones optan por el “golpeteo mediático”, la presión sin sustento legal o la protesta sin estrategia, CIVICUS Morelos asume una postura distinta y clara: los problemas estructurales no se resuelven a gritos ni a sombrerazos, se resuelven con expedientes sólidos: denuncias, demandas, quejas, argumentos jurídicos, jurisprudencias aplicables y mecanismos institucionales activados correctamente.
Actuar conforme a derecho no significa claudicar; significa poner al Estado frente a sus propias obligaciones. Significa documentar, probar, denunciar y exigir con base en la Constitución, en tratados internacionales y en criterios judiciales vigentes, declara CIVICUS Morelos ONG ( Organización No Gubernamental ).
El reflejo de una organización seria
La forma en que una organización actúa frente a un conflicto revela su verdadera capacidad de representación.
Una organización que improvisa, que amenaza sin sustento o que confunde la protesta con la solución, difícilmente puede defender a sus agremiados cuando el problema escala a tribunales o instancias nacionales e internacionales.
En contraste, una organización que:
•conoce los procesos,
•respeta las vías institucionales,
•cuenta con abogados,
•documenta violaciones,
•y sabe activar organismos autónomos, mecanismos, protocolos, etc, es una organización con potencial real, con liderazgo responsable y con futuro.
Eso es lo que CIVICUS Morelos busca demostrar: que la defensa de derechos humanos no es espectáculo, es técnica, es una actividad profesional, es estrategia y constancia.
No es confrontación, es legalidad
La queja presentada ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Morelos no es un acto de confrontación política ni un capricho mediático. Es un ejercicio legítimo de control ciudadano, previsto en la Constitución y diseñado precisamente para corregir prácticas administrativas abusivas.
Exigir:
•tabuladores claros,
•procedimientos transparentes,
•módulos de atención,
•líneas de queja,
•y supervisión real a concesionarios, no es radicalismo. Es Estado de Derecho.
Cuando la autoridad actúa conforme a la ley, no tiene nada que temer de la legalidad. Cuando no lo hace, la legalidad se vuelve incómoda.
El mensaje es claro
CIVICUS Morelos envía un mensaje contundente:los abusos no se toleran, pero tampoco se enfrentan desde la improvisación.
Se enfrentan con expedientes, con argumentos, con instituciones y, si es necesario, con . públicas y responsabilidades administrativas.
Hoy el reto no es solo frenar los cobros indebidos o los malos tratos. El verdadero reto es elevar el nivel del debate público, demostrar que la defensa ciudadana puede y debe hacerse con orden, con ley y con visión estratégica.
Porque al final, una organización se mide no por el ruido que hace, tampoco por los cientos o miles de agremiados que tenga o por un comité enorme, sino por los resultados que obtiene dentro del marco legal.
Y esos resultados solo llegan cuando el derecho se usa como lo que es: una herramienta de defensa, no un adorno discursivo.
José Juan C Pichardo, Presidente Fundador de CIVICUS Morelos hace mención que reconoce que la ONG tuvo por Alma Mater de aprendizaje y formación la Asociación Civil Uka Nuiwame ( mujer renaciente ), organización que fungió como base principal en la construcción de conocimientos, principios, valores y visión en materia de derechos humanos y participación ciudadana.
Agrega: creemos que detrás de una buena organización siempre hay un buen mentor, un buen ejemplo y una guía sólida, y ese ha sido el papel de Uka Nuiwame en el proceso de formación e intervención para el desarrollo de capacidades que hoy distinguen a CIVICUS Morelos.
Finaliza diciendo: No obstante, hago mención que las opiniones, posicionamientos y acciones que emite y realiza CIVICUS Morelos son de carácter autónomo e independiente, y constituyen responsabilidad exclusiva de quienes las formulan y ejecutan, sin que ello represente postura, aval o responsabilidad alguna para la Asociación Civil Uka Nuiwame.

