

José Juan Conejo Pichardo
13 jul 2026
NOTICIA | ANÁLISIS
Atlacholoaya, Morelos; 13 de julio de 2026
El caso de María Felicia Jiménez pone a prueba a México frente a tratados internacionales y obliga al Estado a investigar aunque la víctima perdone
Este lunes 13 de julio, en la sala 2 del Poder Judicial de Atlacholoaya, una carta dividió a la audiencia en dos: el derecho humano a perdonar y la obligación del Estado a no olvidar. María Felicia Jiménez, esposa de Víctor Rodríguez Padilla, exdirector de Pemex, presentó un escrito fechado el 10 de julio: otorga el perdón “en atención al bienestar de su núcleo familiar” y pide no continuar con las carpetas de investigación por violencia familiar, violencia vicaria y feminicidio en grado de tentativa.
Tres minutos después, la jueza Consuelo Adriana Ortiz pronunció la frase que cambia el destino de miles de mujeres: “Se persigue de oficio”. El proceso sigue. El perdón no alcanza. Y ahí, en ese choque, se juega el prestigio de México ante el mundo.
1. LO QUE PASÓ: EL PERDÓN QUE NO DETIENE EL RELOJ
La defensa de Rodríguez Padilla apostó a la salida clásica: si la víctima perdona, la carpeta se cierra. Pero la jueza activó el candado que el Congreso puso en 2012 y que Morelos reforzó en 2023 al tipificar la violencia vicaria.
¿Por qué no se puede detener? Porque el Artículo 221 del Código Nacional de Procedimientos Penales dice que la violencia familiar y los delitos contra menores son de persecución oficiosa. Una vez que el Estado sabe, el Estado actúa. El perdón es personal; la acción penal es pública.
2. POR QUÉ EL MUNDO MIRA A MORELOS: TRATADOS QUE NO NEGOCIAN
México no inventó esta regla. La firmó.
Convención de Belém do Pará, Art. 7.b: El Estado debe investigar y sancionar con debida diligencia toda violencia contra la mujer. La Corte Interamericana lo dejó claro en Campo Algodonero: si la víctima se retracta y el Estado se detiene, el Estado también viola derechos humanos.
- CEDAW, Recomendación General 35: Prohíbe usar conciliación o perdón para evitar la sanción en violencia de género. El Comité ya regañó a México por eso.
- Constitución, Art. 1°: Los tratados son Ley Suprema. La jueza Ortiz no fue dura; fue legal.
Si Morelos hubiera cerrado la carpeta, la demanda no sería de la víctima: sería de la comunidad internacional.
3. LA CIENCIA DEL RIESGO: POR QUÉ EL PERDÓN PUEDE SER PELIGROSO
La ONU documenta que 4 de cada 10 mujeres retiran denuncias por miedo, dependencia económica o presión familiar. La violencia vicaria —usar a los hijos para herir a la madre— eleva ese riesgo. Aquí hay un menor de edad en el expediente.
Por eso el Protocolo Nacional del Primer Respondiente obliga al policía a llenar el IPH aunque la víctima diga “ya no quiero”. Por eso el Protocolo para Juzgar con Perspectiva de Género de la SCJN ordena al juez no reenviar la carga de la prueba a la mujer. La ley asume lo que la estadística grita: el perdón, sin protección, mata.
4. TECNOLOGÍA VS. IMPUNIDAD: EL CONTRASTE MORELENSE
Hace solo seis días, en CANACINTRA Morelos, se presentó Redes Violeta: telemedicina 24/7, geolocalización, IA y contención psicológica para prevenir la violencia antes de que escale. La paradoja duele: mientras la ciencia crea apps para que la mujer no llegue a una sala penal, el sistema penal decide si esa sala se cierra con una carta. Si el perdón detuviera el proceso, Redes Violeta no tendría a quién salvar mañana. La prevención y la sanción son dos caras de la misma moneda.
5. ANÁLISIS: EL PRECEDENTE QUE BLINDA A TODAS
- Igualdad ante la ley: Que un exdirector de Pemex sea procesado de oficio, pese al perdón, rompe la idea de que el poder compra salidas.
- Interés superior del menor: La Convención sobre los Derechos del Niño está por encima del acuerdo entre adultos. El perdón de mamá no cancela el riesgo de papá.
- Mensaje a las víctimas: Si te retractas por miedo, el Estado sigue. Esa certeza salva vidas. Amnistía Internacional calcula que la persecución de oficio aumenta 37% la probabilidad de sentencia.
- Sostenibilidad: Estos procesos cuestan. Servidores, peritos, psicólogas 24/7. Por eso, proyectos como Redes Violeta necesitan respaldo financiero público y privado. En seguridad, la parte financiera es el corazón. Sin presupuesto, la prevención se apaga. Por ello, desde aquí damos la bienvenida a la plataforma y deseamos éxito a Redes Violeta: que obtenga el apoyo económico necesario para funcionar correctamente y convertirse en política de largo plazo.
6. QUÉ SIGUE Y POR QUÉ TE IMPORTA
La jueza Ortiz resolverá si vincula a proceso. Si lo hace, el juicio oral probará si México aplica sus protocolos o simula. Si no, la Fiscalía puede apelar y el caso escalaría a la Corte Interamericana.
Te importa porque el criterio que salga de Atlacholoaya se usará mañana en tu municipio, con tu hermana, tu hija, tu vecina. Te importa porque la violencia familiar es el delito más denunciado en Morelos: 28,112 carpetas en 2025, solo 12% con sentencia.
EL PERDÓN ES LIBRE, LA JUSTICIA ES OBLIGATORIA
María Felicia Jiménez tiene derecho a perdonar. Es suyo, íntimo, válido. Pero México firmó que, cuando se trata de violencia contra la mujer, el perdón no es punto final. Es coma. La oración la termina el Estado, con investigación, con juicio y con sentencia.
Porque en delitos de oficio, la víctima es una, pero el agraviado somos todos. Y porque ninguna tecnología preventiva, proyecto o programa servirá si al final una carta puede más que un tratado, qué una ley.
Hoy Morelos le dijo al mundo: aquí la ley no perdona la violencia. Y eso, aunque duela, también salva.

